El Lobo Feroz es un edificio habilitado para la hostelería resultado de restaurar una anigua edificación siguiendo los criterios de la arquitectura tradicional.
Actualmente, El Lobo Feroz es un bar-restaurante con capacidad para unas 40 personas que tiene como norma principal la elaboración de tapas y comidas con productos artesanos y con un exquisito cuidado sobre el medio ambiente.
El nombre del «el lobo feroz» responde a un cuento tradicional llamado el misembano según el cual una oveja rucia con su cordero se refugió en el edificio tras engañar al lobo con el cantar del misembano. Aunque muy perseguido, en la actualidad el lobo es un animal respetado en la comarca, ocupando la cabeza de la pirámide del equilibrio natural.